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Experimenta el modelo de Sistemas de la Familia Interna (IFS)

Experimenta el modelo de Sistemas de la Familia Interna (IFS)

Montañas Sagradas

La Terapia de Sistemas de la Familia Interna (IFS)

La Terapia de Sistemas de la Familia Interna (IFS) se basa en el concepto de que cada persona posee una energía de SELF central, íntegra y sin daño, que representa nuestra esencia verdadera. Esta energía de SELF tiene la capacidad de observar nuestro mundo interior y de liderar con compasión, fomentando la sanación y la armonía en nuestro sistema interno.

La energía de SELF encarna nuestras características y recursos más valiosos, como:


- Compasión
- Curiosidad
- Creatividad
- Calma
- Coraje
- Confianza
- Conexión
- Claridad

También tiene la capacidad de sanar partes de nosotros que se presentan de forma proactiva o reactiva (partes protectoras), tratando de proteger a nuestras partes más vulnerables (Exiliados). Con la ayuda de IFS, las personas pueden: 

- Reconectar con su energía central de SELF.

- Conocer y establecer una relación compasiva con sus partes internas, promoviendo la armonía y la sanación interna.

-Sanar el dolor que el niño interno o exiliado experimentó en algún momento. 

Terapia de Sistemas de Familiares Interna

Información adicional sobre la Terapia de Sistemas de la Familia Interna (IFS)

La IFS es un modelo con evidencia científica que busca restablecer el equilibrio y armonía entre nuestras respuestas extremas, creencias, reacciones o emociones adquiridas por traumas adquiridos durante nuestra vida, incluyendo el trauma ancestral.

La terapia IFS se basa en tres suposiciones principales:  

1

En el modelo IFS, entendemos que cada persona está compuesta por múltiples partes o subpersonalidades que interactúan entre sí en una comunidad interna. Estas partes pueden verse como miembros de una familia interna, cada una con sus propias necesidades, preocupaciones, creencias y roles: algunas partes protectoras intentan mantener un equilibrio en el sistema interno, manteniéndolo a salvo, a veces con mucha intensidad, mientras que otras, más jóvenes y exiliadas, pueden cargar con cargas de dolor o vergüenza. Al reconocer y comprender estas partes, podemos comenzar a establecer una relación más compasiva y armoniosa con nuestro mundo interno, lo que nos permite sanar y crecer de manera más integral.

2

En el modelo IFS, las partes pueden polarizarse o formar alianzas, lo que puede generar conflictos internos y disputas de poder. Por ejemplo, una parte protectora puede aliarse con una parte crítica para, a su manera, proteger a una parte exiliada vulnerable, mientras que otra parte puede oponerse a esta dinámica, lo que genera un conflicto interno. Esta polarización puede llevar a reacciones extremas, como comportamientos autodestructivos, ansiedad o depresión. Sin embargo, al reconocer, valorar y comprender lo que estas partes en conflicto protegen, podemos comenzar a liberar patrones limitantes y restaurar la armonía en nuestro sistema interno.

3

Todos tenemos una energía de SELF inherente, y cuando está presente y disponible para nuestro sistema interno, las partes protectoras (reactivas, proactivas y exiliadas) se sienten vistas, escuchadas y comprendidas. Como resultado, dejan de luchar por el control y se vuelven más colaborativas, lo que favorece una mayor armonía y un mayor equilibrio interno. Cuando hay suficiente energía de SELF presente, las partes se relajan, se vuelven menos intensas, lo que permite experimentar una mayor sensación de calma, claridad y conexión.